El miedo es una señal valiosa que nos prepara para actuar, el miedo es natural, no es negativo. Su función es protegernos y adaptarnos.
Respuestas saludables: Escuchar el miedo sin juzgar, Identificar qué lo provoca, Respirar profundamente, Expresar lo que sentimos, Buscar apoyo si es necesario, Responder de forma consciente.
Respuestas no saludables: Evitar o negar el miedo, Reprimir la emoción, Sobrepensar y paralizarse, Ignorar las señales internas, Reaccionar con agresividad, Intensificar el malestar.
REFLEXIÓN TERAPÉUTICA: Hazte responsable de lo que sientes; acéptalo y dale espacio.Cada emoción, incluso el miedo, tiene algo importante que mostrarnos.El miedo transformado es una guía hacia el crecimiento personal.