Gestión de emociones: La Tristeza
Aparece cuando vivimos una pérdida una decepción, algo que nos duele o nos sentimos solos.
No es debilidad, es la emoción en que el corazón y la mente nos invita a sanar y reconectarnos. Su función es permitirnos procesar lo vivido, soltar, adaptarnos y darle significado a lo que sentimos.
Respuestas saludables: Permitirse sentir y llorar, Hablar con alguien de confianza, Darse tiempo y paciencia, Identificar qué la originó, Escribir lo que se siente, Buscar actividades que te reconforten, Buscar apoyo profesional, Cuidar el cuerpo y el descanso.
Respuestas no saludables: Reprimir o ignorar la tristeza, Aislarse completamente, Fingir que todo está bien, Refugiarse en excesos, Criticarse o culparse, Quedarse paralizado en el dolor, Abandonar tus responsabilidades, Evitar pedir ayuda.
REFLEXIÓN TERAPÉUTICA: La tristeza no es el enemigo, es una invitación a sanar. Darle espacio con compasión permite que se transforme y fluya. Quien aprende a sostener su tristeza, aprende también a sostenerse.